Antes de convertirse en un hotel, la finca en que nos situamos era una gran casa, propiedad del ilustre personaje zacatecano Don Federico Sescosse.
Es un hombre que aparece detrás de cada proyecto cultural, de cada empresa de rescate de valores, patrimonio o rasgos de identidad. Alguna vez se escribió que Zacatecas, más que su patria, “formaba parte de su personalidad”.
Se dedicó a defender el patrimonio histórico de los Zacatecanos, entre otros El Colegio Apostólico de Guadalupe, actualmente Convento de Guadalupe, la Fuente de los Faroles, la Fuente y Plaza de Santo Domingo así como El Colegio de San Luis Gonzaga.
Nació en la ciudad de Zacatecas el 27 de septiembre de 1915. Desde su juventud mostró arrojo para defender lo que devendría, en cierto modo gracias a su mano rectora, patrimonio de la humanidad.
Podremos mencionar también su rescate de la Exhacienda de San Mateo de Valparaíso, movilizándola, piedra por piedra, hasta la Alameda de esta ciudad, el Templo de Santo Domingo, el Archivo Histórico, la Torre del Sagrado Corazón y los Portales de Rosales en el centro de Zacatecas.